450 millones de dólares más. Boeing ya estaba financiando la puesta en marcha de Wisk Aero, que está desarrollando un avión autónomo para un futuro servicio de taxi volador. Pero acaba de regresar al bote con una buena suma.

Wisk Aero dijo que el nuevo dinero ayudaría a desarrollar su eVTOL de sexta generación y lanzaría la fabricación a gran escala en 2023. La fecha de lanzamiento sigue siendo vaga, pero dice que será la primera en obtener la certificación en los Estados Unidos.

Entusiasmo inversor

La empresa emergente fue creada en 2010 como Zee Aero por la compañía Kitty Hawk del fundador de Google, Larry Page. Kitty Hawk luego se asoció con Boeing para crear la empresa conjunta Wisk Aero en 2019.

Si bien el modelo económico del taxi volador sigue siendo muy hipotético y este modo de transporte está lejos de haberse probado técnica y ecológicamente, los inversores se han superado en los últimos años, según la Tiempos financieros. Un análisis de McKinsey apunta a que este sector habría captado más de 7.000 millones de dólares en 2021. Desde 2010 su financiación habría acumulado 12.700 millones de dólares.

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Los siguientes pasos

Obviamente, Boeing no es el único que se posiciona en este nicho. Existen muchos proyectos rivales y los competidores Airbus y Embraer apoyan muchas empresas emergentes. Pero ahora deben mostrar prototipos en condiciones de vuelo.

Este no será el único imperativo. Tenemos que resolver los problemas de infraestructura inherentes a este nuevo tipo de transporte y convencer a los reguladores de la seguridad de los sistemas. La Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) no espera un taxi volador con piloto antes de 2024 o 2025. Precisamente, París planea causar sensación con un servicio de taxi volador temporal durante los Juegos Olímpicos de 2024.

Fuente: Financial Times, Wisk Aero