Todos los lunes, Série Limitée da la palabra a un experto en bienestar. Esta semana, Léa Coutaye, profesora de yoga y fundadora de Yogascope, nos invita a acercarnos al final del año en completa relajación.

Se acerca fin de año. Para muchos es sinónimo de festividades y celebraciones, para otros significa el fin de los plazos comerciales y objetivos anuales. Este período en el que los días son cada vez más cortos, cuando la luz se está apagando y cuando estamos más sujetos al estrés y tenemos menos oportunidades de tomar un poco de aire fresco para dar un paso atrás. Entonces, ¿cómo te las arreglas para tener tiempo para ti y para tu salud mental sin tomar más vacaciones?

Para mover

Sabemos que practicar actividad física regular es una gran manera de reducir el estrés. Las hormonas segregadas durante el esfuerzo físico hacen efecto mucho después de la sesión, e influyen en los aspectos más generales de la vida de quien lo practica: hablamos en particular del «runner’s high», la euforia del corredor.

– El cortisol es la hormona encargada de reducir el estrés.

– La dopamina provoca una sensación placentera a través de la liberación de energía, pero también almacena la información que conduce a esa sensación placentera nuevamente en el futuro. En pocas palabras, le enseña a tu cerebro que hacer deporte te hace sentir bien, y crea esa sensación «adictiva» que tanto nos gusta.

– Las endorfinas reducen el dolor, amortiguan las sensaciones desagradables y aportan una sensación de ligereza al cuerpo y a la mente.

– La serotonina es similar a la sensación de paz que sentimos cuando nos encontramos a salvo, tranquiliza, calma y relaja.

Respirar

Inhalamos y exhalamos más de 23.000 veces al día, pero rara vez lo hacemos conscientemente. En yoga, llamamos «pranayama» al control de la respiración y la energía que nos aporta.

Al tomar respiraciones profundas de aire, recargamos nuestro cerebro con oxígeno y nos conectamos con el momento presente. Así, nos llenamos de «nuevas» energías, y nos alejamos un momento de nuestras preocupaciones diarias a través de la concentración.

Meditar

Está comprobado que practicar meditación regularmente, aunque sea brevemente, ayuda a superar la ansiedad y limita los síntomas de la depresión. Los seguidores también observan una verdadera evolución en la estimulación de las funciones cerebrales, mejorando así las capacidades de memorización y concentración. El sistema inmunológico no se olvida ya que también se beneficia de sus beneficios. Finalmente, la meditación baja la presión arterial y mejora el sistema respiratorio.

Toma tiempo para ti mismo

En un mundo donde la optimización del tiempo, los objetivos y el rendimiento son los reyes, permitirse el lujo de hacer algo que no cumple ninguno de estos requisitos se ha convertido, si no necesario, al menos en muy recomendable.

Así, concertando una cita contigo mismo, aunque sea brevemente, cada día, tu estado de ánimo y tu capacidad de interacción se transformarán diametralmente. Solo cuidamos bien a los demás cuando nos cuidamos bien a nosotros mismos: este consejo de sentido común vale todas las recomendaciones psiquiátricas del mundo.

Ver otras formas de pensar

Finalmente, la práctica del yoga y la meditación tienen un efecto profundamente transformador en nuestras neuronas, nuestro estado de salud, nuestro estrés, pero también nos permiten dar ese paso al costado ante situaciones más cotidianas.

Al practicar, entrenamos nuestra mente para observar los pensamientos que surgen, le enseñamos una valiosa gimnasia para reducir los pensamientos parásitos y negativos. Por lo tanto, centrarse de manera sostenible en los eventos positivos y felices se vuelve cada vez más natural.

leyogascope.com

lea coutaye