Definitivamente, las cosas se están complicando en Francia para Starlink, el servicio de acceso a Internet por satélite de SpaceX. Tras un recurso interpuesto por dos asociaciones ecologistas, Priartem y Acting for the Environmentel Consejo de Estado revocó el pasado 5 de abril la licencia que le autorizaba a operar en dos bandas de frecuencias hertzianas para sus transmisiones, otorgada por Arcep en febrero de 2021.

Más frecuencias y dos emisoras menos
Según el alto tribunal administrativo, una consulta pública debería haber precedido a la luz verde del regulador de telecomunicaciones, porque esta decisión es «probablemente tenga un impacto significativo en el mercado de suministro de acceso a Internet de alta velocidad y afecte a los usuarios». Las frecuencias asignadas al proveedor de acceso son la banda 10,95-12,70 GHz y 14-14,5 GHz para terminales, y las bandas 17,8-19,3 GHz y 27,5-30,0 GHz para pasarelas terrestres.

El pasado mes de enero, dos proyectos de instalación de antenas terrestres, de los tres previstos en Francia, también habían sido abandonados en Gravelines (Norte) y Saint-Senier-de Beuvron (Mancha). Solo queda el sitio de Villenave-d’Ornon (Gironda), instalado a principios de 2021.

Sin reacción de Starlink
Sin frecuencias y con una sola estación terrestre, el servicio lleva la delantera. Sin embargo, SpaceX aún no ha tomado nota de estos peligros. En el sitio de Starlink, donde es posible realizar un pedido desde 2021, la empresa especifica que«A medida que lancemos más satélites, instalemos más estaciones terrestres y mejoremos nuestro software de red, la velocidad de transmisión, la latencia y el tiempo de actividad mejorarán»..

La empresa del multimillonario Elon Musk anuncia velocidades de descarga entre 100 y 200 Mb/s, y una latencia de 20 ms «en la mayoría de los lugares». Por el momento, ningún mensaje indica a los clientes qué pasará con su suscripción mientras esperan recuperar las autorizaciones para usar las frecuencias.

Los satélites Starlink evolucionan en órbita baja (550 km), y permiten a los usuarios remotos de infraestructuras de banda ancha fija beneficiarse de una conexión a Internet. El equipo (plato) se comercializa a un precio de 634 euros (sin gastos de envío), al que se le suma un precio fijo mensual de 99 euros. En Estados Unidos, el precio de la suscripción ha aumentado recientemente, de 99 dólares a 110 dólares mensuales. En Francia, por el momento solo se ha subido el costo del equipo y la entrega.