Si la escasez de componentes afecta tanto a los coches como a los PC o consolas no es porque no queden suficientes chips, es porque nunca hemos consumido tantos.
De hecho, la ausencia de PlayStation 5 y demás Xbox Series X en las tiendas esconde un mercado con una salud insolente, ya que la firma IDC estima que pesará 521.000 millones de dólares (429.000 millones de euros) en 2021.

Un aumento del 12,5% respecto a 2020, que ya fue un año récord ya que el mercado ya registró un valor de 464.000 millones de dólares (381.000 millones de euros).
En este océano de chips, el principal mercado sigue siendo el de PC y servidores. No solo por tamaño, ya que con un volumen de mercado de 160.000 millones de dólares (131.600 millones de euros), la informática “clásica” pesa un 30% del total. Pero también por la progresión de un año a otro del 17,3%, tiene mucho que ver el efecto del teletrabajo.

Ver también vídeo:

Ver también vídeo:

En una industria donde titanes como Intel, TSMC y Samsung compiten con decenas de miles de millones de dólares, el momento es tanto para prepararse para el futuro (grabado por debajo de 5 nm) como para tratar de ponerse al día con el retraso en la entrega causado por el pandemia.
Según los fabricantes, habría que esperar hasta 2023 para la vuelta a la normalidad. La falla no es solo una cadena de suministro muy compleja: ¡hay escasez de sustratos químicos a la vista! – pero sobre todo al hecho de que los semiconductores ahora están integrados en gran parte de los bienes, desde refrigeradores hasta automóviles y básculas.

Fuente : Informe IDC