El RGPD, en Europa y la CCPA, en California, existen para proteger la privacidad de los usuarios en línea y requieren que los sitios web indiquen claramente qué usos de las cookies hacen. Sin embargo, estas ventanas emergentes, que están en todas partes, a menudo convierten la navegación en línea en un infierno de validación y revalidación. Peor aún, regularmente están diseñados para que los usuarios de Internet den su consentimiento por despecho o para finalmente poder ver el contenido deseado. Estos métodos no se llaman patrones oscuros por nada… Además, el Cnil francés impuso una multa de 150 millones de euros a Google y 60 millones a Facebook, el pasado mes de enero, porque era más fácil aceptar todas las cookies que rechazarlas.

CookieEnforcer: ¡él es la ley!

En resumen, no sois los únicos que habéis notado estos abusos. Investigadores de la Universidad de Wisconsin-Madison e ingenieros de Google hicieron la misma observación y decidieron buscar una solución. Este proyecto, llamado CookieEnforcer, tiene un objetivo simple: automatizar la validación de las opciones ofrecidas para que se respete su privacidad. Además de respetar los derechos de los usuarios de Internet, también es una buena manera de evitar los doce clics necesarios, en promedio, según los investigadores, para superar estas ventanas de consentimiento.

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Para que el software pueda responder correctamente a estos mensajes, cuyas formas obviamente varían mucho de un sitio a otro, el equipo recurrió al aprendizaje automático para tomar la medida completa del enemigo. Una vez que ha sido entrenado para manejar los diferentes tipos de diseños de ventanas, el software funciona en tres etapas.

Primero, cuando visita un sitio web, el algoritmo detecta la ubicación de la notificación de cookies. Luego, simulará la acción del mouse del usuario y asignará las entradas de texto a las acciones a las que corresponden. Por último, realiza las acciones necesarias para desactivar las cookies necesarias y no imprescindibles.

Un sueño ! Aún mejor, CookieEnforcer hace todo esto en segundo plano, sin que el usuario se dé cuenta.

Prometedor, pero no por ahora

Para probar y utilizar su herramienta con la mayor facilidad posible, el equipo de CookieEnforcer decidió integrarla en una extensión de Chrome, que es capaz de inyectar los elementos JavaScript necesarios en el código HTML de cada dominio. Los investigadores observaron con agrado que su pequeño programa es efectivo en el 91% de los casos cuando se confronta con más de 500 sitios que figuran entre las referencias más visitadas del ranking Tranco.

La extensión no pudo procesar algunos de estos dominios porque usan prácticas prohibidas, como colocar la notificación de cookies en una parte especial del sitio o bloquear herramientas automáticas.

Sin embargo, a pesar de estos pocos contratiempos, estos resultados dejan espacio para la esperanza. Finalmente podremos encontrar una navegación tranquila, sin tener que preocuparnos por nuestros datos personales… Sin embargo, aún tendremos que ser pacientes. La extensión no está disponible, los investigadores indican que están trabajando en desarrollarla para el público en general. Sin duda buscan ampliar el espectro de los sitios en cuestión, los apuntados por el momento están en inglés, principalmente americano y británico.

Los miembros del equipo de CookieEnforcer, por lo tanto, no dan una fecha para la disponibilidad de su herramienta… ¡Vamos, paciencia, 12 clics en promedio, son dos menos que las 14 estaciones de un famoso Vía Crucis!

Fuente : El registro