Tendremos que acostumbrarnos a ver extrañas máquinas moviéndose en el cielo con el desarrollo de la movilidad aérea urbana (UAM). Lo probamos, este martes 22 de marzo, durante el primer día de la campaña de pruebas de la cuarta generación del taxi volador de la start-up alemana Volocopter. Pasando y planchando por encima del aeródromo de Pontoise, en Cormeilles-en-Vexin, el prototipo VC-2X desentonó con su diseño a medio camino entre un juguete infantil y un aparato de ciencia ficción.

Este prototipo tiene 18 rotores.

18 motores de hélice

Esta impresión de extrañeza se debe a las formas redondeadas y al blanco deslumbrante del fuselaje, pero sobre todo al imponente edificio sobre el avión. De hecho, está coronado por un anillo que soporta 12 rotores, motores de hélice.
De este arco de círculo parten doce brazos que se unen por parejas. En la unión de cada uno todavía hay un rotor para un total de 18. Como puedes imaginar, no están ahí para verse bonitos.

“Los usamos para elevar, volar y controlar el vuelo”explica Olivier Reinhardt, responsable de seguridad y certificación de Volocopter. “Los rotores son impulsados ​​por nueve baterías a bordo. La mitad de los rotores giran en el sentido de las agujas del reloj, la otra mitad en el sentido contrario a las agujas del reloj, y gracias a esto tenemos el control total de la máquina en torno a sus tres ejes”el explica.

Olivier Reinhardt, responsable de seguridad y certificación de Volocopter.

Mucha redundancia para más seguridad

El dispositivo podría funcionar con menos rotores y menos batería, pero esta redundancia garantiza la seguridad del dispositivo.

“Cuando uno de los componentes falla, aún podemos continuar volando con seguridad y completar nuestra misión”bis de puntas Olivier Reinhardt. “A modo de comparación, en un helicóptero solo tienes un gran rotor que produce la sustentación. Es un punto de falla que puede fallar y hacer que pierdas el control”.

El taxi volador de Volocopter ya está operativo en modo autónomo, como se demostró durante un vuelo en junio de 2021 en Le Bourget. Pero no hay duda por el momento de prescindir de un piloto.
Estuvo presente en la cabina durante los experimentos de esta semana. El objetivo principal era realizar mediciones acústicas, vibratorias y meteorológicas, con el fin de evaluar el impacto de este tipo de máquinas en la población y el medio ambiente. Los resultados se compararán con los datos proporcionados por el fabricante y luego se modelarán para ver cómo este modo de transporte puede encajar en el espacio aéreo.

Impresión artística de un taxi volador Volocopter en el cielo de Singapur.

Las baterías deben cambiarse entre dos vuelos.

Sobre este tema, hay que reconocer que el VC-2X hace mucho menos ruido que un helicóptero tradicional. Pese a todo, sus emisiones sonoras nos parecieron superiores a las del Pipistrel, ese avión eléctrico que vimos evolucionar el pasado mes de noviembre durante la inauguración de este mismo recinto.
En cualquier caso, no se debe esperar que los taxis voladores sean silenciosos y esto podría ser un problema incluso si tienen que sobrevolar ciudades a una altitud de entre 100 y 300 metros sobre el nivel del mar.

Lo que también nos desafió fueron los aspectos prácticos relacionados con la autonomía de este eVTOL. Se supone que dura unos treinta minutos con un alcance máximo de unos 30 km. Pero durante las demostraciones de esta semana, se tuvieron que observar pausas de unos veinte minutos entre dos series de vuelos para cambiar las baterías de iones de litio.
De hecho, para evitar la inmovilización del dispositivo, deben retirarse del dispositivo y colocarse otros nuevos, ya que se recargan en una hora en carga lenta para prolongar su vida útil. No es ideal para encadenar rotaciones.

Pontoise será el primer vertipuerto francés.

Próximamente la construcción de un vertipuerto urbano

Los vuelos de prueba de esta primavera son solo el primer paso antes del lanzamiento de un servicio precomercial durante los Juegos Olímpicos de París en 2024. La próxima fecha límite es la construcción de un vertipuerto real, un aeropuerto para eVTOL.

“Tenemos que mirar el espacio necesario, los procedimientos, cómo inspeccionamos y filtramos a los pasajeros, revisamos las condiciones de seguridad, el mantenimiento, las operaciones en vuelo, pero también la inserción en el control del tráfico aéreo”, nos dice Edward Arkwright, el Director Ejecutivo de Groupe ADP.

Al mismo tiempo, Volocopter está en proceso de aprobar la certificación europea para un quinto modelo de taxi volador que estará destinado a llevar al público a bordo durante los Juegos Olímpicos.
Los criterios de selección de pasajeros aún no se conocen. Pero ya sabemos que se proporcionarán dos conexiones de unos veinte kilómetros desde los aeropuertos de Le Bourget y Roissy-Charles-de Gaulle, a un sitio en el borde sureste de París, así como al helipuerto de Issy-les-Moulineaux. Sin embargo, el futuro del transporte aéreo puede estar inicialmente reservado para un pequeño número de funcionarios electos. Los taxis voladores no van a competir con los viejos taxis… o el RER.