Google anuncia en una publicación de blog publicada el 31 de marzo el lanzamiento de pruebas a gran escala de su programa «Privacy Sandbox» en Chrome, su navegador. Presentado varios meses antes, tiene como objetivo ofrecer alternativas a la publicidad tradicional dirigida a través de cookies de terceros, consideradas demasiado intrusivas.

Tres sistemas probados
Tres API estarán disponibles para los desarrolladores en la versión Canary de Chrome. Los temas asocian a cada usuario con temas, como fitness, viajes, etc., en base a tres semanas de navegación. El dispositivo Feldge apunta al proceso de subasta de publicidad. Depende de un servidor»tercero de confianza«responsable de almacenar todos los datos sobre las ofertas y los presupuestos de una campaña publicitaria. Finalmente, los informes de atribución ayudan a medir cuándo un clic o una vista en un anuncio condujo a «una conversión«, como una compra en el sitio de un anunciante.

Google ha desarrollado varios métodos para notificar a los usuarios de la participación en estas pruebas. En el Espacio Económico Europeo (27 Estados miembros, Noruega, Islandia y Liechtenstein), Suiza y Reino Unido, la elección se hará por opt-in, es decir, deberán dar su consentimiento antes de ser incluidos en la prueba. Para el resto de países aplica el opt-out. En ambos casos, la empresa de Mountain View promete que todos los usuarios tendrán «controles rigurosos«y puede»retirarse de la prueba en cualquier momento«.

Un doble régimen para escapar de las acusaciones
No es ninguna coincidencia que Google haya establecido un sistema dual de recopilación de consentimiento en ciertas regiones del mundo. En el Reino Unido, por ejemplo, el programa Privacy Sandbox ha sido objeto de escrutinio por parte de la Autoridad de Mercados y Competencia (CMA), el equivalente de la Autoridad de Competencia. El gigante estadounidense tuvo que asumir compromisos para asegurarse de que su nueva política de cookies no violara la ley de competencia. Dentro del EEE, la suscripción es obligatoria según el Reglamento general de protección de datos (GDPR).

Pero los problemas de Google no terminan ahí. Varios grupos de medios han presentado apelaciones contra la nueva política. Se ven especialmente afectados porque la gran mayoría de los medios han optado por hacer de la venta de espacios publicitarios dirigidos una de sus principales fuentes de ingresos. Recientemente, los editores alemanes presentaron una denuncia ante la Comisión Europea.

Un programa extendido a Android
Privacy Sandbox se ha extendido al ecosistema de Android para restringir las posibilidades de orientación en las aplicaciones móviles. Hasta el momento, cualquier dispositivo que utilice este sistema operativo se ha asociado a un «Identificador de publicidad de Android» (AAID). Este identificador único permite que las redes publicitarias rastreen el comportamiento del usuario, establezcan preferencias de consumo y luego brinden publicidad dirigida.

Para reemplazar el AAID, Google quiere «proponer nuevas soluciones publicitarias que son fundamentalmente más confidenciales«. Trabajan «sin credenciales multiaplicación» y «limitar el intercambio de datos de usuario con terceros«, especificó Anthony Chavez, VP, Product Management, Android Security & Privacy en Google, en una publicación de blog publicada en febrero. Varias preguntas siguen sin respuesta: ¿Google solo decidirá sobre la información recopilada? Si este es el caso, es muy probable que podría ser acusada nuevamente de abusar de su posición de monopolio.