El Cnil publicó el lunes 16 de mayo de 2022 criterios para evaluar la legalidad de los muros de cookies. Los muros de cookies son estas ventanas que se muestran en los sitios web y solicitan a los usuarios de Internet que acepten el depósito de cookies para acceder al contenido. Los usuarios de Internet que rechazan el depósito de cookies a veces no pueden acceder al contenido sin pagar.

En una decisión que data de 2020, el Consejo de Estado consideró que el Cnil se había excedido en su función al establecer la prohibición total de los muros de cookies en sus directrices dirigidas a los profesionales del marketing online. Dos años después, la Comisión Nacional de Informática y Libertades publica nuevas recomendaciones. Precisa que estos criterios permiten evaluar la legalidad de las prácticas.

Una alternativa real y justa a las cookies

Los servicios gratuitos mostrados que se ofrecen en línea no están exentos de consideración. «Los datos personales de los usuarios de Internet recopilados son utilizados muy a menudo por los jugadores de la web para financiar los servicios que ofrecen recurriendo, en particular, a la publicidad dirigida», explica la CNIL. Pero desde la adopción del RGPD, se debe obtener el consentimiento previo de los usuarios de Internet antes del depósito de dichos rastreadores. Por lo tanto, una gran parte de los sitios han optado por la implementación de estos muros de cookies que condicionan el acceso al sitio a la aceptación del depósito de cookies.

Debe evaluarse la legalidad de los muros de cookies «teniendo en cuenta, en particular, la existencia de alternativas reales y satisfactorias propuestas en caso de negativa por parte de los trazadores», escribe la CNIL. Por lo tanto, los editores deben ofrecer “una alternativa real y justa para acceder al sitio y que no implica tener que consentir el uso de sus datos”. No se especifica exactamente cuál es una alternativa real y justa, pero la autoridad agrega que esto puede provenir del hecho de que el usuario de Internet puede acceder a un servicio similar a través de otro editor que no condiciona el acceso al depósito de cookies. Corresponde al editor poder probar que esta alternativa existe.

Pago, una alternativa a las cookies

Otra alternativa es el pago de una suma de dinero por parte del internauta. Sobre este tema el Cnil habla de una «tarifa razonable» que depende de un análisis caso por caso. «El editor que desee implementar un muro de pago debe poder justificar la naturaleza razonable de la contraprestación monetaria ofrecida»escribe el Cnil, que anima a los editores a publicar sus análisis.

Si los editores suelen elegir la forma de suscripción, no es el único modo de financiación. El Cnil evoca los micropagos que pueden ser facilitados por la adopción de monederos virtuales por parte de los editores y que permitirían el acceso puntual a un contenido o servicio. Hasta el momento, este modelo de micropago no ha sido probado. Pero tal vez la aparición de fintech y medios de pago alternativos podría dar lugar a nuevas pruebas.

Finalmente, los editores requieren que los usuarios de Internet creen una cuenta de usuario. Esto debe estar justificado por el propósito previsto, que es el caso al contratar una suscripción. Sin embargo, cuando el editor impone la creación de una cuenta, debe asegurarse de limitar la recopilación de datos a solo la información necesaria y nuevamente solicitar la autorización del usuario de Internet para usar sus datos para otros fines.

Estas pautas publicadas por la Cnil deberían tranquilizar a muchos editores que hoy ofrecen la única alternativa a la negativa de las cookies por parte del usuario de Internet para suscribirse. Sin embargo, la autoridad francesa deja claro que el análisis depende de cada caso y sigue pidiendo al legislador europeo reglas más precisas en este ámbito.