Cuando perdió su iPhone en un río en Inglaterra el verano pasado, este hombre pensó que se había perdido para siempre. Diez meses después, un individuo lo descubrió en el fondo del agua e intentó hacerlo funcionar…

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[EN VIDÉO] Smartphones perfectamente impermeables gracias a los nanomateriales
Para hacer que un material, como la carcasa de un teléfono inteligente, por ejemplo, sea súper hidrofóbico o perfectamente impermeable, es necesario recurrir a estrategias a veces complejas. Los investigadores australianos parecen, por su parte, haber desarrollado un recubrimiento nanoestructurado barato que tendría propiedades no humectantes bastante revolucionarias.

No es raro que se le caiga el teléfono al agua. En una piscina, en un charco, o más tontamente en un vaso o en la taza del váter. Esta es la razón por la cual muchos modelos son impermeables. En el caso del iPhone, según el modelo puede estar certificado IP67 o IP68, y admite inmersión durante 30 minutos a una profundidad de hasta seis metros para los más recientes.

Sin embargo, una historia que llegó a Inglaterra este mes muestra que a veces pueden sobrevivir mucho más tiempo. Miguel Pacheco navegaba en canoa por el río Wye, que bordea la frontera con Gales. Durante un descanso vio algo en el agua. Se las arregló para recuperarlo, y descubrió que era un iPhone Cubierto de lodo. Pensando que estaba acabado, usó un compresor de todos modos.aire para tratar de secarlo, luego déjelo caliente durante la noche.

El iPhone yacía en el fondo del río desde agosto

Para su sorpresa, a la mañana siguiente pudo cargarlo y luego encenderlo. El salvapantallas mostraba una foto de una pareja y la fecha del viernes 13 de agosto de 2021, cuando el teléfono inteligente se perdió. Compartió la foto en Facebook para tratar de encontrar al dueño, y fueron amigos de la pareja quienes lo reconocieron.

El iPhone en cuestión pertenece a Owain Davies, quien vive en Edimburgo, Escocia. Había ido el verano pasado a la ciudad de Cinderford para una despedida de soltero. Estaba en una canoa para dos personas, con el iPhone en el bolsillo trasero, cuando su compañero de equipo trató de ponerse de pie, volcó la canoa y los arrojó a ambos al agua. Inmediatamente se dio cuenta de que el iPhone había caído y lo creía perdido para siempre. Admitió estar muy sorprendido de que alguien lo hubiera encontrado, y más aún de que todavía funcionaba. Ahora está esperando que su cartero le traiga el paquete, con la esperanza de que no se pierda en el camino…

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