Es posible que esté familiarizado con el sitio «whichfaceisreal.com». Creado en 2019, te presenta dos caras, y depende de ti detectar cuál es generada por un algoritmo. Lo cual, honestamente, no es muy difícil. Después de algunos intentos, aprendes a enfocarte en áreas que a menudo carecen de acabado, como la boca, las orejas, los ojos o el fondo. Y cada vez, encontramos al intruso.

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Pero desde entonces, los algoritmos han hecho un gran progreso. Según un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Texas, la síntesis de rostros por inteligencia artificial va camino de ser lo suficientemente perfecta como para dejar de ser detectable a simple vista. Presentaron 128 caras a 315 participantes. En promedio, la tasa de detección fue solo del 48 %, lo que es peor que una elección aleatoria. Luego presentaron 128 imágenes a 219 participantes que fueron entrenados para detectar caras falsas. La tasa de detección aumenta al 59%, que tampoco es enorme. «Los motores de síntesis han cruzado el valle de lo siniestro y son capaces de crear imágenes indistinguibles de rostros reales»dicen los investigadores.

Las caras promedio inspiran más confianza

Esto no es muy sorprendente, me dirás. Era de esperar que la inteligencia artificial tarde o temprano corrigiera sus errores de renderizado. Sin embargo, lo que es más sorprendente es el resultado del tercer experimento realizado por los investigadores, durante el cual 223 participantes vieron 128 rostros y tuvieron que juzgar si la persona representada era confiable, en una escala del 1 al 7. Los rostros falsos obtuvieron una puntuación media de fiabilidad de 4,82… en comparación con 4,48 para las caras reales. Este desequilibrio no puede explicarse por la expresión facial, porque las caras verdaderas sonreían en promedio más que las falsas. Entonces por qué ? «Esto puede deberse a que las caras sintetizadas tienden a parecerse más a las caras promedio que, a su vez, se consideran más confiables».sugieren los investigadores.

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Para los usuarios de Internet, esto es obviamente una mala noticia. Estos rostros artificiales perfectos se pueden utilizar para crear perfiles falsos en la red y servir como vectores de fraude o desinformación. Por lo tanto, los investigadores recomiendan restringir el acceso a estas tecnologías sintéticas tanto como sea posible e incluir marcas de agua en las imágenes generadas. Sin embargo, es poco probable que estos diques protectores se mantengan a largo plazo. Habrá que acostumbrarse, pues, a codearse con falsos humanos en las redes…

Fuente: Informe científico