Todos los lunes, Série Limitée da la palabra a un experto en bienestar. Esta semana, Ehsane Cassam-Chenaï, fundadora de la marca francesa de suplementos nutricionales Hygée, nos habla del poder de estas plantas reguladoras.

Los adaptógenos son un grupo de plantas, bayas y hongos que ayudan a regular la respuesta del cuerpo a los distintos tipos de estrés (físico, psicológico, ambiental, químico, etc.) que enfrenta. Tienen tres características principales: mejoran de forma general y sostenible la resistencia del organismo a todo tipo de estrés devolviéndolo a su equilibrio natural, tienen un efecto regulador y equilibrante del organismo y actúan de forma bidireccional para fortalecerlo o calmarlo según a su estado actual y, finalmente, su uso es seguro, sin adicción y sin efectos secundarios. Utilizados durante milenios en la medicina tradicional de todo el mundo, gozan ahora de un renovado interés a la luz de la ciencia pero también y sobre todo por todos los desequilibrios inducidos por el estrés crónico bien arraigados en nuestras sociedades modernas.

En Europa ya conocemos muchos ingredientes como la maca o el ginseng. Otras como la ashwagandha, el reishi o la rhodiola son cada vez más utilizadas por las marcas. Finalmente, algunos son más “de nicho” como el astrágalo o la centella asiática. Todos los adaptógenos tienen una acción denominada “no específica”, es decir que actúan de forma general sobre el bienestar, el equilibrio y la resistencia al estrés. Sin embargo, cada uno de ellos tiene beneficios más reconocidos que otros:

– Maca: vigor, regulador hormonal, libido.

– Ginseng: tónico, rendimiento físico, libido.

– Rhodiola: tónico, antiestrés recomendado en caso de agotamiento, exceso de trabajo.

– Ashwagandha: calmante, energizante, sueño, libido.

– Reishi: calmante, calmante, somnífero, regulador del sistema inmunitario, antiinflamatorio.

– Astragalus: antiviral, reducción de alergias.

– Gotu Kola: concentración, memoria.

Los adaptógenos funcionan suavemente para ayudar a todos a encontrar su propio equilibrio. Por lo tanto, su eficacia puede variar según la persona (desde unos días hasta algunas semanas), pero generalmente los primeros efectos se ven después de 2/3 semanas. Se utilizan con mayor frecuencia en forma de polvos, para uso alimentario, directamente en bebidas calientes, batidos o cuencos de desayuno (muesli, granola, gachas, etc.). Asociados, los adaptógenos son aún más potentes, por lo que es interesante combinar varios complementarios. Por ejemplo, el ginseng actúa a corto plazo y tiene una acción muy tónica cuando la maca es más reguladora y aporta resistencia a medio-largo plazo.

hygee.co

Alicia Cuartini