Noyb, una asociación con sede en Austria especializada en la protección de la privacidad, está lanzando una segunda ronda de 270 proyectos de denuncia contra empresas que no cumplen con la legislación sobre cookies. Tienen dos meses para cumplir antes de que Noyb inicie los procedimientos formales.

La organización presidida por el activista Max Schrems, un motivo favorito de las grandes empresas tecnológicas, ha hecho de las galletas su caballo de batalla. Su ofensiva comenzó el 31 de mayo de 2021, cuando envió 560 informes que dieron como resultado 422 denuncias presentadas en toda Europa.

Animar a las empresas a cumplir
«Queremos asegurar el cumplimiento, idealmente sin presentar una queja. Sin embargo, si una empresa continúa violando la ley, estamos listos para hacer cumplir los derechos de los usuarios»., declaró el presidente de honor. El proyecto de denuncia va acompañado de una guía de cumplimiento.

Según Noyb, su estrategia es particularmente efectiva. En la primera ola, el 42 % de todas las infracciones se solucionaron en un plazo de 30 días. Algunas empresas incluso han mejorado sus banners de cookies durante el procedimiento para presionar a la asociación a retirar sus quejas. «Vimos un claro efecto dominó. Muchos sitios web con los que no habíamos contactado mejoraron rápidamente su configuración una vez que comenzamos a presentar quejas».dijo Ala Krinickyte, abogada especializada en protección de datos en Noyb.

Software para automatizar informes
Para facilitar su trabajo, Noyb ha desarrollado un software que reconoce los diferentes tipos de banners de cookies ilegales y genera automáticamente un informe. De acuerdo con la legislación europea, los usuarios de Internet deben consentir el depósito de cookies por «un claro acto positivo«, como hacer clic en el botón»acepto» en un banner. Por lo tanto, en la medida en que el consentimiento debe resultar de un acto inequívoco, cualquier otra acción (por ejemplo, cerrar el banner de recopilación de consentimiento) que no sea permitir explícitamente la aceptación debe considerarse como una denegación.

En Francia, la Comisión Nacional de Informática y Libertades (Cnil) también ha reforzado sus controles. En mayo pasado, lanzó varias campañas de alerta. Esta estrategia se enmarca en un contexto de revisión de la legislación sobre cookies. El 1 de abril de 2021 entró en vigor la nueva doctrina de la CNIL sobre cookies. Entre los principales cambios está el hecho de que continuar navegando ya no se considera un consentimiento válido para el depósito de cookies.

Con el fin de las cookies en Chrome, Google relanza el debate
Pero la saga de las galletas no termina ahí. Al anunciar el fin de las cookies de terceros en Chrome, Google ha reavivado el debate sobre estos rastreadores de anuncios. Como parte de su programa «Privacy Sandbox», está probando diferentes alternativas que deberían estar operativas en 2023.