A dos meses de las elecciones presidenciales, la Federación Francesa de Telecomunicaciones (FFT) vuelve a la carga con sus grandes batallas de larga data: la fiscalidad del sector y la contribución de las grandes empresas tecnológicas estadounidenses (GAFAM, Netflix, etc.) a la financiación. redes

El lobby de las telecomunicaciones (del que Free no forma parte) también quisiera aprovechar la presidencia francesa de la Unión Europea para promover la idea de“establecer las condiciones para una justa contribución económica y técnica de los principales proveedores de contenidos a los costes de las redes con el fin de asegurar su sostenibilidad económica y medioambiental”que forma parte de una lista de 15 propuestas para el próximo quinquenio.

«Reparto equitativo» de los costes de infraestructura

«Ahora es urgente, a nivel francés y europeo, permitir una competencia leal con los gigantes digitales. El fortalecimiento de la soberanía de nuestro país y nuestras industrias, las transiciones digitales y ambientales, requieren una distribución justa de los costos de infraestructura de implementación. entre los operadores de telecomunicaciones y los proveedores de contenidos globales»explica el presidente de la FFT y CEO de Altice Media Arthur Dreyfuss, en un comunicado de prensa.

La FFT está navegando sobre las grandes tendencias actuales de soberanía digital y transición ecológica para actualizar sus demandas, pero en el fondo son siempre las mismas. Reducir los distintos impuestos afectados que afectan al sector, y ser compensado por el ancho de banda monopolizado por Netflix y otros (Prime Video, Disney+ y otros) en horario de máxima audiencia.

Los operadores de telecomunicaciones invierten diez mil millones de euros al año en infraestructura de red, y la FFT añade que también contribuyen a la financiación del sector cultural vía el impuesto a los servicios de televisión (TST-D) y copiando al sector privado, que suponen 300 millones de euros en 2020 .

Antena reforma fiscal
La federación también da capa sobre la reforma de Ifer móvil, ese impuesto que los operadores pagan desde 2011 por cada antena instalada, cuyos costes aumentarán con el despliegue del 5G que requiere la instalación de nuevas antenas, y que fue objeto de propuestas de la Inspección General de Hacienda en 2021.

Finalmente, desliza en sus propuestas algunas ideas de medidas legislativas y reglamentarias dedicadas a la cobertura de muy alta velocidad del territorio, en particular, endurecimiento de las sanciones por actos de vandalismo en las redes, cuyo número va en aumento.