Todos los lunes, Série Limitée da la palabra a un experto en bienestar. Esta semana Verena Tremel, profesora de pilates, explica cómo nuestra postura influye en nuestras emociones, y viceversa.

¿Cómo sentirse en forma, recuperar energía y tonificar cuando la inactividad se ha establecido? El sedentarismo puede instalarse rápidamente, con todo lo que ello conlleva: dolores articulares, migrañas, cansancio mental, insomnio, estrés y depresión… Cuanto más tardamos en hacer algo al respecto, más nos dejamos llevar. Lo más difícil es reiniciar la “máquina”. Es un verdadero círculo vicioso.

El cuerpo se acostumbra a la inactividad física en poco tiempo: nuestros músculos se atrofian rápidamente. Por el contrario, y afortunadamente, puedes acostumbrarlo o readaptarlo a la actividad física en un período de tiempo igualmente corto. ¡Así que deja de procrastinar y comienza hoy!

El primer paso

– Si no tienes tiempo para ir a un gimnasio, busca algunos ejercicios sencillos que puedas hacer fácilmente a diario. Si es necesario, elige una aplicación que te guíe a través de prácticas como pilates o yoga.

– Muévete a pie y sube los escalones de las escaleras en cuanto tengas oportunidad.

– Caminar todos los días mínimo 30 minutos. Es una excelente práctica física, demasiado subestimada, para mantener el cuerpo en su totalidad. Se ejercitan todos los músculos sin dañar las articulaciones e incluso se trabaja el sistema cardiovascular.

– Piensa en tu postura durante el día, especialmente cuando estás sentado. Levántese y apunte la parte superior de su cabeza hacia el cielo para evitar una espalda encorvada. No solo no es muy sexy sino que sobre todo evita dolores de espalda y cuello. La mala postura se establece muy rápidamente y se vuelve cada vez más difícil de corregir…

el segundo paso

¿Cómo aumentar tus capacidades físicas y mantenerte en forma?

– Elige una habitación o un centro que no esté demasiado lejos de tu casa o de tu lugar de trabajo, para no perder el ánimo de ir allí con asiduidad.

– Es mejor comenzar con una práctica que trabaje los músculos en profundidad sin dañar las articulaciones.

– Una disciplina como pilates, yoga o Gyrotonic puede ayudar a mantener una postura saludable y encontrar una relación equilibrada entre nuestro estado emocional y nuestro cuerpo, a la vez que fortalece el organismo de forma eficaz.

– La natación y la marcha rápida son también grandes disciplinas para trabajar el cuerpo en su conjunto.

Ahora es siempre el mejor momento para actuar. El cuerpo encontrará nuevos (o viejos) buenos hábitos y redescubrirá el placer de moverse. Ten paciencia pero no procrastines. La regularidad es más importante y más efectiva que la cantidad de sesiones.

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Verena Trémel