La actual epidemia de viruela del simio tiene una magnitud sin precedentes en cuanto al número de países afectados. Esta enfermedad, aunque de descubrimiento bastante reciente, no es nueva. Puede afectar a los humanos y a ciertos animales como los monos.

Muchos maestros están preocupados por su amigo de cuatro patas. Los datos científicos son bastante tranquilizadores: hasta la fecha no se ha informado de ningún caso de viruela del simio en perros o gatos.

Viruela del mono o Monkeypox: una zoonosis conocida

La viruela del mono es causada por un virus de la familia Orthopoxvirus. Pertenece a la misma familia que la viruela humana. Hablamos de zoonosis porque la enfermedad se transmite de animales a humanos.

La viruela del mono es más frecuente en África. El reservorio del virus está formado por roedores salvajes como ardillas o ratas. Los grandes simios y los humanos se contaminan por contacto o ingestión de estos pequeños roedores. La enfermedad puede entonces transmitirse de persona a persona por vía respiratoria o por contacto con lesiones cutáneas.

La viruela del mono se manifiesta en humanos con fiebre y una erupción similar a la de la varicela. A veces, la tos o la diarrea complementan los síntomas.

Varios brotes de viruela del simio

La epidemia humana de viruela del mono que ocupa hoy los titulares no es la primera, pero sí la más globalizada. Desde la década de 1970, se han producido varias epidemias en África. El último fue en 2017 en Nigeria.

En 2003, surgió una epidemia en los Estados Unidos. Los culpables eran roedores salvajes importados de Ghana que habían infectado perros de la pradera domésticos en una tienda de mascotas. Estos pequeños animales a su vez han infectado a su dueño humano. Este episodio estadounidense demuestra los peligros de la comercialización de animales exóticos.

Tenga en cuenta que la vacuna contra la viruela humana es eficaz contra la viruela del simio.

No se han registrado casos de viruela del simio en perros y gatos.

La viruela del simio es una zoonosis y se transmite a los humanos a través de roedores salvajes o primates. Luego puede transmitirse de persona a persona, pero, hasta la fecha, NO se ha registrado NINGÚN CASO de viruela del mono en gatos o perros.

Lo mismo se aplica a los roedores o conejos de compañía, a excepción del perrito de las praderas, cuya importación en Francia está prohibida. Sin embargo, como los roedores son susceptibles a la viruela del mono, se recomienda evitar el contacto con estos nacs cuando se sufre de viruela del mono.

Como norma general, se aconseja no comprar animales exóticos y luchar contra el tráfico.

Con la globalización, parecería que estamos entrando en una era de circulación acelerada de virus. Los gestos de barrera siguen siendo relevantes para reducir los riesgos, ya sea para los humanos o para nuestras mascotas.

isabel vixege

doctor veterinario