Un perro llega a la clínica y lo colocan en aislamiento: el gatito tiene un gesto que confunde a los cuidadores

Ginger es una adorable gatita de unas 8 semanas.

La pequeña hembra fue encontrada en un drenaje de agua de lluvia después de una fuerte tormenta. Su rescatista la llevó al Greenside Animal Hospital, una clínica veterinaria en Johannesburgo, Sudáfrica.

Lo instalan de forma segura.

Los cuidadores lo pusieron en aislamiento para que el pequeño gato pudiera curarse y recuperarse en paz. A principios de marzo, Ginger era el único animal de la clínica en aislamiento… Hasta que se le unió la perra Anne.

Anne también fue llevada al hospital como callejera después de que la encontraran escondida en un arbusto en un club deportivo de la ciudad.

El pobre perro estaba cubierto de pulgas y garrapatas y estaba muy débil.

Por lo general, los gatos y los perros en la clínica Greenside Animal Hospital se mantienen en áreas separadas, pero la sala de aislamiento es un caso especial.

Las cajas de Anne y Ginger estaban al otro lado de la habitación: no había forma de que pudieran tener ningún contacto.

¡Al menos, eso es lo que pensaron los equipos veterinarios!

Jengibre un plan de la ONU

El 7 de marzo, los cuidadores ingresaron a la sala de aislamiento y se congelaron frente a la escena ante sus ojos.

Ginger no estaba en su caja. ¡En cambio, el gatito estaba acurrucado contra Anne en la jaula del perro!

Los equipos tenían miedo de que el perro no reaccionara bien ante la presencia del gatito en su jaula y trataron de separarlos.

Pero no funcionó: el pequeño gatito seguía volviendo al perro. A partir de ahora, Anne y Ginger comparten la misma caja y ¡están encantadas!

Anne estaba muy débil cuando llegó al hospital, pero tener a Ginger a su lado parece ayudarla a recuperarse y darle fuerzas. ¡Nació una amistad maravillosa!

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